Oh misericordiosísimo Jesús, Amante de las almas: Te suplico por la agonía de tu Sacratísimo Corazón, y por los dolores de tu Madre Inmaculada, que purifiques con tu sangre a los pecadores de todo el mundo que están ahora en agonía, y van a morir hoy. Amén.
Corazón agonizante de Jesús, ten misericordia
de los moribundos.